lunes, 3 de octubre de 2011

ARP. Etapa 32, Valle de Incles – Valle de Siscar.

 
Nos encontramos nuevamente en Andorra para enlazar con la Alta Ruta en donde lo habíamos dejado un año antes. Superado ya todo el Pirineo Central en el que se encuentran los espacios más agrestes y más espectaculares con las montañas de mayor altura, pensábamos que la dureza de esta gran travesía ya la habíamos pasado en las etapas anteriores y que lo que nos quedaba iba a ser mucho más cómodo y sencillo. Qué equivocados estábamos!. Nos hemos visto muy sorprendidos por la dureza que aún se ha mantenido al tener que superar todavía fuertes desniveles, sucediéndose interminables subidas y descensos, con numerosos valles y collados todavía por superar. Incluso cuando ya llegábamos a ver el Mediterráneo donde íbamos a finalizar nuestra travesía del Pirineo, se nos hacía la boca agua pensando que lo que nos quedaba era como vulgarmente se dice “coser y cantar” dejándonos llevar en descenso hasta su término. Nueva equivocación. Todavía nos faltaban por completar otras cuatro duras y largas jornadas que se nos llegaron a hacer interminables. Finalizamos en Portbou muy cansados pero a pesar de ello muy satisfechos al conseguir culminar este atractivo proyecto habiendo disfrutado día a día con entornos extraordinarios. Lo hemos llevado a cabo siendo autosuficientes, sin el apoyo de refugios guardados, lo que nos ha obligado a portear mayor peso y volumen. Era esta la forma de movernos que nosotros deseábamos y hemos asumido a gusto el añadido esfuerzo que por ello hemos tenido que soportar, pero que las sensaciones percibidas de esta manera han sido muy satisfactorias. El plano que sigue a continuación muestra el trazado general de esta última parte y vemos que ya desde la primera etapa en que dejamos el territorio de Andorra pasamos a Francia por donde transcurre prácticamente todo el recorrido salvo muy contadas incursiones en la vertiente española.





Plano general con el recorrido desde Andorra hasta Port Bou.



ARP. Etapa 32                                                       (ir a etapa anterior...)
01 de Agosto 2.007                                               (ir a etapa siguiente...)
Valle de Incles – Valle de Siscar.



Plano de la etapa del IGN francés.

Hemos viajado hasta Andorra en transporte nocturno bajándonos del autobús en la capital a las 5 y media de la mañana. Perfecto para aprovechar todo el día en el que podemos desarrollar la primera etapa prevista. Para situarnos en el punto de partida de la etapa, en el valle de Incles, a estas horas de la madrugada lo mejor que se nos ocurre es contratar el servicio de un taxi que nos deja al término de la pista asfaltada del valle. De esta forma, cuando son las 6hs y cuarto y ya está comenzando a amanecer, tanteamos los equipajes y nos ponemos “cómodos” con las ropas y calzado para la marcha. Reorganizamos las mochilas y no podemos evitar el tener que acomodar como años anteriores un suplemento sobre la grande de porteo.
A las 7 horas ya estamos iniciando la marcha (1.875mts). El camino remonta el valle del río de Juclar hacia los estanys superiores dejando a la derecha el valle de Siscaró. Cuesta bastante esfuerzo el progresar hacia arriba. El peso de las mochilas. Primer día de marcha. Cansados por el largo viaje y sin apenas dormir. Por si fuera poco para él, Carlos no reparte la tienda de campaña y carga con todo su peso que normalmente compartimos. Además de esto, también portea su abultado y completo equipo fotográfico. Una pasada!. El valle por el que seguimos resulta bonito y agradable además de tranquilo. Hace algo de fresco. Vamos un poco abrigados, no demasiado, pues muy pronto entramos en calor. Sorprendemos a una pareja que han pasado la noche en el valle. Están recogiendo la tienda y organizando sus mochilas. Un poco más tarde les vemos que remontan también valle arriba. En hora y media llegamos al Estany Primer de Juclar (2.290mts) que tiene un dique para aumentar la capacidad de embalse. Algún pescador tiene la caña echada en la orilla. Nos acercamos hasta el refugio que está a muy pocos metros de la senda un poco por encima del lago. Se halla ocupado por varias personas que aún siguen acostadas y que poco a poco van despertando y saliendo a ver la luz del nuevo día. Habíamos salido sin desayunar. Sin tomar nada. Ahora es el momento de sacar el bocadillo que traemos desde casa. Lo saboreamos con mucho gusto y con ganas. Agradecemos también el descanso que nos tomamos tras las primeras sensaciones de la marcha. Por el momento no estamos del todo mal. Nos hemos detenido casi una hora para este descanso. Seguimos la senda sobradamente desgastada por el uso y señalizada con jitos y marcas de pintura. Pasando entre los dos estanys, el Primer y el Segon, remontamos hacia el collado de Juclar (2.463mts) desde donde hemos de continuar hasta el próximo collado de l’Alba (2.546mts). Un exceso de confianza nos ha animado a seguir unas marcas de pintura blanca y roja que bajan hacia el Estany de Joclar en territorio francés. Tras unos 15’ de error, al darnos cuenta rectificamos teniendo que remontar de nuevo y ahora sí, más atentos vemos que tampoco era tan complicado seguir correctamente hacia el collado de l’Alba que cruzándole ya sí que abandonamos definitivamente Andorra para continuar por el territorio francés ya en la ruta correcta. La ruta nos lleva ahora a pasar por un pequeño circo que le forman las montañas de pic Fontargenta, pic de Ruf, pic de Noé y pic de l’Albe. Dejamos atrás el lago de l’Albe y más abajo el de Couart. Este último que es bastante grande resulta un tanto incómodo tener que contornearle entre los bloques de granito sobre los que hemos de ir saltando, con cuidado de no perder el equilibrio. Seguimos en dirección al collado de Pédourrés (2.251mts) y luego, un poco más abajo dejamos a nuestra derecha el lago también de Pédourrés. Desde el collado el panorama cambia bastante. Hasta aquí las montañas son escarpadas, con bonitas cresterías. Sin embargo ahora las cumbres y laderas aparecen más gastadas. Ya llevamos bastantes horas de marcha y el cuerpo está sufriendo por el castigo del peso que porteamos. Hemos de ir parando más a menudo apoyando donde se puede el peso de las mochilas y así relajar un poco los hombros y estabilizar también las pulsaciones. Carlos se queda con las ganas de refrescarse en uno de los lagos por el que pasamos, pero se lo piensa debido a la temperatura del agua y no termina por decidirse. Iba a ser demasiado refresco. Lo deja para mejor ocasión y nos conformamos los dos con remojarnos un poco los pies para que así se relajen. Lo agradecemos. Continuaos bajando por el valle d’Arques ya cada vez más cansados. Algo influirá también que no hemos dormido la pasada noche de viaje en el autobús. Vamos mirando a ver dónde podríamos finalizar la etapa buscando el pequeño espacio llano y con hierba que necesitamos, y si es posible con un arroyuelo al lado, mejor. Pensamos que quizá cuando lleguemos a la confluencia con el valle de Siscar, ya más cerca de l’Hospitalet-près-l’Andorre, nos encontremos algo con estas características. Y efectivamente, sí vemos algunos espacios adecuados. Por el valle de Siscar hay también una ruta que visita el Estany de Siscar. La zona se halla frecuentada. Descienden varias personas. Nos detenemos tras decidir dónde vamos a colocar la tienda (1.732mts). Un poco más abajo hay algunas otras personas que también se han instalado. El día se ha portado de maravilla. Ha comenzado totalmente despejado y aunque al inicio de la tarde han aparecido algunas nubes, éstas no eran nada preocupantes. A veces hemos pasado bastante calor y el viento también nos ha acompañado en algunos momentos. Han sido 10 horas y 15’ el tiempo dedicado a la etapa, con un desnivel acumulado de subida de aproximadamente 600 metros y de bajada de unos 700 metros.


A continuación algunas fotos de esta etapa...

Todavía es de noche cuando hemos llegado al pont de la Baladosa, al final de la pista asfaltada del valle de Incles. Con la ayuda de las linternas frontales nos disponemos a ponernos el “vestuario” y calzado de montaña, reorganizando a su vez las mochilas, teniendo que acoplar una “suplementaria” y así poder portear todo lo que necesitamos para estas próximas 11 etapas. 

Comenzamos la marcha ya con luz natural por el camino hacia el valle del río Juclar.


Estamos en la intersección de los valles de Siscaro y de Juclar. Nuestra ruta va hacia los estanys de Juclar.



Carlos se entretiene observando este pequeño salto de las aguas que bajan de los estanys de Juclar. Mientras, yo le retrato con la testimonial que nos muestra el volumen de su carga.



Una mirada hacia el valle de Incles en donde hemos iniciado la marcha. En la etapa anterior descendíamos por las laderas de las montañas de enfrente.




Los carteles nos anuncian la posición en donde nos encontramos.


Estany Primer de Juclar. A la derecha aparece el pic d’Escobes (2.781mts). A su izquierda es el collado de l’Alba por donde pasaremos más tarde.


Muy próximo al lago se encuentra el refugio de Juclar. Le fisgamos un poco y nos detenemos a hacer un merecido descanso a la vez que nos almorzamos un sabroso bocadillo que traemos desde casa. 



Seguimos con nuestra marcha pasando entre los estanys Primer y Segon de Juclar. Muy bonitos.


Los dos estanys de Juclar. A la izquierda es el pic de la Tossa de Juclar (2.699mts).


Hacia los collados de Juclar y de l’Alba. Enfrente es el pic de Ruf (2.619mts). 


Hemos alcanzado el collado de l’Alba fronterizo con el territorio francés. Aquí dejamos ya Andorra para seguir la ruta que nos lleva por Francia.


Miramos hacia el nuevo valle teniendo en la parte baja el lago de l’Albe. (La cartografía francesa identifica los lagos como “etang”. Yo seguiré escribiendo “lago”, y ya está.). La montaña de la derecha es el pic de l’Albe (2.764mts).



Mirando hacia atrás, el cresterío de los pics de Juclar, Fontargenta y de Ruhle.


A continuación pasamos junto al lago de Couart. La senda nos lleva a contornearle por la izquierda.



Hay que parar de vez en cuando. Mientras descansamos un poco, saco esta fotografía con el lago de Couart y el cresterío de los pics de Juclar, Fontargenta y de Ruhle.


Otro laguito más. Puede que sea el lago de Pédourrés.


Seguimos descendiendo por el valle de Arques pasando por la Jasse de Brougnic. 



Luego hemos pasado por la Jasse  Planel de Roux llegando a la intersección con el valle de Siscar. Este baja del circo de Siscar formado bajo el pic d’Escobes que es fronterizo con Andorra. Nos encontramos un poco cansados después de que llevamos ya un buen número de horas desde que hemos comenzado la ruta. Además también se nota el largo viaje hasta llegar a Andorra durante la pasada noche. También que es el primer día y nos falta habituarnos al peso de la mochila… De todo un poco. Bueno. Que tenemos muchas ganas de finalizar la etapa para descansar y en cuanto hemos visto un lugar aceptable, de ahí no pasamos.

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